Apple estaría reduciendo sus planes de envíos de hardware para 2026 debido a la escasez mundial de memoria DRAM, que presiona el suministro de Mac, iPad y próximos iPhone. El analista Ming-Chi Kuo considera real la escasez, pero rechaza una afirmación más extrema según la cual TSMC tendría unos 1.000 millones de dólares en procesadores sin terminar esperando memoria que Apple no ha podido conseguir.
Kuo afirma que Apple planifica la producción de procesadores con al menos tres meses de antelación y la ajusta a la memoria que espera tener disponible. Según su versión, Apple no encarga a TSMC enormes volúmenes de obleas sin coordinar la memoria necesaria para el empaquetado final, por lo que considera improbable una gran acumulación de inventario inmovilizado.
La escasez de DRAM ya afecta al hardware de Apple
La presión sobre la memoria ya ha afectado a Mac Studio, Mac mini y MacBook Air, y las restricciones podrían alcanzar a la próxima generación de iPhone. Los fabricantes priorizan chips para centros de datos de IA porque esos contratos pueden ser más rentables, reduciendo la capacidad destinada a electrónica de consumo.
La oferta limitada también ha elevado los precios de la memoria y alargado la espera de algunos dispositivos. MacRumors señala que Apple subió en junio los precios de sus Mac y iPad, mientras se espera que los iPhone aumenten de precio en septiembre.
iPhone 18 Pro y el iPhone plegable podrían tener disponibilidad limitada
La situación puede ser especialmente relevante para los lanzamientos de septiembre. MacRumors indica que iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el iPhone Ultra plegable podrían llegar inicialmente en cantidades limitadas por la escasez de memoria, con posibilidad de agotarse durante la preventa.
Kuo cuestiona el escenario de 1.000 millones de dólares en chips sin terminar
Kuo respondió a otro informe que afirmaba que TSMC tenía alrededor de 1.000 millones de dólares en procesadores sin empaquetar esperando componentes de memoria que Apple no podía obtener. Reconoce que la oferta ajustada es un problema real, pero sostiene que la estrecha coordinación entre Apple y TSMC hace poco probable una acumulación tan extrema de trabajo en curso. La presión sobre el suministro de Apple en 2026 parece real, pero su información apunta a recortes planificados de envíos por falta de componentes, no a un fallo de planificación de procesadores.







